La refinería eslovaca Slovnaft suspende sus exportaciones de diésel a Ucrania y, además, destinará todos los productos petrolíferos al mercado nacional, según declaró este miércoles el primer ministro del país europeo, Robert Fico, después de que el Gobierno decidiera liberar 250.000 toneladas de petróleo de las reservas nacionales de material para la planta.
"Slovnaft suspende las exportaciones de diésel a Ucrania y todas las demás exportaciones, y todo lo que procesa actualmente en Eslovaquia se destinará al mercado eslovaco", indicó, añadiendo que, por lo tanto, no hay riesgo de escasez de combustible ni de otros productos petrolíferos en la nación, recoge la agencia TASR.
La medida responde a la interrupción del suministro de crudo a través del oleoducto Druzhba como consecuencia del conflicto ucraniano. Slovnaft, ubicada en Bratislava, necesita entre 7.300 y 7.500 toneladas de petróleo al día para producir suficientes productos para el mercado nacional. La liberación de petróleo de las reservas nacionales de material ayudará a la refinería a cubrir sus necesidades hasta que los petroleros lleguen a Croacia y el petróleo a Eslovaquia. Desde la planta señalaron que esto tardará entre 20 y 30 días.
Por su parte, la ministra de Economía eslovaca, Denisa Sakova, declaró que el ministro checo de Industria y Comercio, Karel Havlicek, está explorando opciones para el suministro de petróleo y productos derivados del petróleo desde la República Checa. En ese sentido, señaló que un flujo inverso podría ser una opción de suministro adicional en el futuro, pero esto requeriría importantes inversiones por parte de Praga.
Medida de Hungría
Una medida similar también fue anunciada por Budapest. El ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, indicó que el suministro de diésel a Ucrania no proseguirá hasta que se reanude el flujo de petróleo por el oleoducto Druzhba, que atraviesa el territorio ucraniano.
El jefe de la diplomacia húngara aseveró que la suspensión del flujo del oleoducto, realizada el 27 de enero, "es una decisión política" tomada por el propio líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski. "Existen todas las condiciones técnicas, físicas y tecnológicas para que se reanude el suministro", enfatizó.
Ucrania bloquea el suministro "por razones políticas"
A principios de esta semana, Budapest y Bratislava solicitaron a Croacia que permita el transporte de petróleo ruso a través del oleoducto Adria, ya que, de acuerdo al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, Ucrania "se niega a reanudar el tránsito de petróleo a través del oleoducto Druzhba por razones políticas".

Asimismo, el Gobierno húngaro ha declarado reiteradamente que de momento no puede prescindir de los recursos energéticos rusos, si bien continúa diversificando sus rutas y fuentes de suministro. Budapest no apoya el plan de Bruselas de suspender las compras de petróleo y gas de los países de la UE a Rusia.
Hungría presentó a mediados de febrero una demanda ante el Tribunal de Justicia del bloque contra la prohibición de importar energía rusa a partir de 2027, exigiendo la anulación de esta medida.
Por su parte, la Comisión Europea (CE) presionó a Ucrania para que entregue un cronograma para la reparación del oleoducto.
Ataques sobre el oleoducto
A finales de agosto y principios de septiembre del año pasado, el régimen de Kiev perpetró varios ataques con drones y misiles contra el oleoducto Druzhba en territorio ruso, lo que provocó la suspensión del suministro de petróleo a Hungría y Eslovaquia.
Los gobiernos de ambos países han criticado fuertemente las acciones de Kiev y han asegurado que estas acciones no se quedarán sin consecuencias. El líder del régimen de Kiev, por su parte, se burló de las consecuencias de los ataques que los militares ucranianos llevaron a cabo contra el oleoducto.
La rama sur del oleoducto Druzhba, que atraviesa Ucrania, transporta crudo ruso hacia Hungría y Eslovaquia, mientras que el ramal norte, que abastecía a Polonia y Alemania, fue cerrado por las sanciones europeas.




