China rechazó este lunes las acusaciones de Estados Unidos acerca de haber realizado pruebas nucleares secretas, tachándolas de "totalmente infundadas" y "mentiras descaradas". Medios reportan que el Ministerio de Relaciones Exteriores chino afirmó que Pekín "se opone firmemente al intento de EE. UU. de fabricar excusas para reanudar sus propias pruebas nucleares".
Las acusaciones fueron formuladas el viernes, en la Conferencia de Desarme de la ONU en Ginebra, por Thomas DiNanno, subsecretario de Estado estadounidense para control de armas, quien afirmó que China ha llevado a cabo detonaciones experimentales, incluida una el 22 de junio de 2020, y que se prepara para realizar pruebas de "gran potencia". Pekín instó a Washington a "detener de inmediato sus acciones irresponsables".
DiNanno hizo sus declaraciones al presentar un plan estadounidense para abrir negociaciones trilaterales con Rusia y China con miras a sustituir el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (Nuevo START), que expiró el 5 de febrero de 2026.
Pilar del control nuclear
Durante medio siglo, Estados Unidos y la URSS, primero, y Rusia después, mantuvieron una arquitectura de control de armas estratégicas basada en documentos como el Acuerdo Provisional sobre Ciertas Medidas Relativas a la Limitación de Armas Estratégicas Ofensivas (SALT I), el Tratado sobre Misiles Antibalísticos (Tratado ABM) y, más recientemente, el Nuevo START, firmado en 2010 por Dmitri Medvédev y Barack Obama.
Con la expiración del Nuevo START, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, subrayó que ambas partes "ya no están vinculadas por ninguna obligación". En ese orden, afirmó que Moscú está preparado para cualquier desarrollo de los acontecimientos, aunque prefiere la vía del diálogo y está dispuesto a retomarlo "cuando se aclare la postura general" de Washington.
China, por su parte, ha instado a EE.UU. a reanudar el diálogo estratégico con Rusia y ha señalado que esa es también "la expectativa común de la comunidad internacional". Por el contrario, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo que la "rápida y opaca expansión" del arsenal chino ha dejado "obsoletos" los modelos bilaterales de control de armas, mientras DiNanno defendió que cualquier nuevo acuerdo debe incluir a Pekín.
Las consecuencias de la expiración del START III, en nuestro artículo.


