Nuestra Señora Aparecida, patrona de Brasil, ha irrumpido como figura central del debate electoral en el país suramericano que este fin de semana acudirá a las urnas para elegir a su próximo presidente.
El sorpresivo protagonismo de la figura religiosa ocurrió la semana pasada, cuando la periodista de GloboNews Maria Cristina Fernandes aseguró que dentro del movimiento que arropa al candidato conservador, Flávio Bolsonaro, buscaban revocar el estatus de la virgen como santa patrona de Brasil.
La revelación provocó un escándalo en redes sociales, que se alimentó de las especulaciones alrededor de la fe que profesa el hijo de Jair Bolsonaro, perteneciente al colectivo de evangélicos. En medio del revuelo, GloboNews desmintió la información de la reportera y el candidato del Partido Liberal (PL) también negó que tuviera esa iniciativa entre manos: "El proyecto ni siquiera existe", aseveró.

En paralelo, el equipo jurídico del PL presentó una denuncia penal ante la Procuraduría General Electoral para pedir una investigación contra 29 personas, a las que responsabilizó de haber difundido la noticia en redes sociales. Entre los nombres figuran varios colaboradores del presidente y aspirante a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva.
Batalla de la fe
El polvorín fue aprovechado por los oponentes políticos del clan Bolsonaro. La víspera, el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, quien acompaña de nuevo la fórmula de Lula para la reelección, publicó un video en redes sociales para reafirmar que "trabajará para proteger todas las religiones" y la libertad de credo, "sin favorecer a unas en detrimento de otras".
"Infelizmente, en los últimos días, publicaciones sobre Nuestra Señora de Aparecida, la santa patrona de Brasil, estaban siendo de internet por decisiones arbitrarias, lo que puede configurar censura previa. Repudiamos cualquier intento, del pasado o del futuro, de retirarle el título [de santa]", dijo Alckmin, sin hacer mención expresa a Bolsonaro.
Enquanto eu e o presidente @LulaOficial estivermos governando, vamos trabalhar para proteger todas as religiões! pic.twitter.com/y2yRllNg39
— Geraldo Alckmin 🇧🇷 (@geraldoalckmin) September 27, 2026
El retiro de las imágenes de internet se debió a una decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE), después de que el equipo de Flávio Bolsonaro alegara que se trataba de una noticia falsa. No obstante, el domingo, el ministro de Supremo Tribunal Federal, Flávio Dino, pidió restituir en redes la pieza de un humorista que aludía a la virgen sin mencionar a ningún candidato, ya que consideró que su censura podría ser lesiva para la libertad de expresión.
Lula tampoco perdió oportunidad de pronunciarse al respecto: "Respeto la fe de cada brasileño y brasileña. Sea católica, evangélica, de matriz africana o de cualquier otra religión. Cada uno tiene el derecho de profesar su fe como quiera. Lo que no puede faltar es el respeto", aseveró.
Este lunes, una encuesta de Quest reveló que Lula ocupa la primera intención de voto en el país suramericano, a menos de una semana de las elecciones, y se sitúa cinco puntos porcentuales por delante de su principal contendiente.
Una nota de O Globo detalla que Lula avanzó en intención de voto entre los católicos y evangélicos en medio de la polémica sobre Nuestra Señora de Aparecida, declarada patrona de Brasil en 1929 por el Papa Pío XI.
¿De dónde nació el rumor?
Según la prensa local, el proyecto de ley sí existió, pero fue rechazado. La iniciativa se remonta a 2007, cuando el entonces diputado federal Victório Galli propuso el retiro del actual título de la virgen por el de "patrona de los brasileños católicos apostólicos romanos".
No obstante, el proyecto terminó archivado. Galli, años después, se alió con el partido político de Jair Bolsonaro, el patriarca del PL que actualmente cumple una condena de más de 27 años de cárcel por el intento de golpe contra Lula, en 2023. Pese a la cercanía con su padre, Flávio alegó que no tenía ningún vínculo con esa iniciativa ni pretendía considerarla.


