Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, afirmó en una entrevista con la televisión estatal que EE.UU. creyó que podía cerrar la guerra en pocos días y quedarse con "el petróleo y el gas de Irán y de la región".
• Petroleros fuera de servicio. Según Rezaei, unos 1.200 petroleros han quedado inoperativos y cerca del 15 % de la flota mundial de tanqueros ha abandonado el servicio comercial, lo que ya habría encarecido el transporte marítimo. Añadió que Irán exportó 70 millones de barriles de petróleo en el último mes a pesar del bloqueo naval estadounidense a sus puertos.
• Golpe a la imagen militar de EE.UU. Rezaei sostuvo que, tras la ofensiva estadounidense, muchos países de la región quedaron decepcionados con el desempeño militar de Washington. En su visión, "cientos de F-35" fueron neutralizados sobre Irán, lo que habría dañado la confianza de varios países árabes en el armamento estadounidense.
• Situación en el estrecho de Ormuz. El alto funcionario insistió en que el estrecho sigue cerrado, pese a las afirmaciones de Washington, y advirtió que no se reabrirá hasta que EE.UU. "corrija su comportamiento" y cumpla primero los compromisos establecidos en el memorando de entendimiento de Islamabad firmado en junio. Rezaei agregó que más del 50 % de la costa del golfo Pérsico pertenece a Irán y que, por tanto, corresponde a Teherán gestionar el paso. Cerró su intervención afirmando que Irán quiere el fin de la guerra en Asia occidental y se opone a los "belicistas".
• Reanudación de las hostilidades. El 8 de julio, el presidente Donald Trump dio por terminado el alto el fuego pactado la noche del 17 al 18 de junio, tras lo cual las fuerzas estadounidenses lanzaron varios ataques contra Irán. Washington acusó a Teherán de atacar buques comerciales en el estrecho de Ormuz. Irán, por su parte, reprochó a EE.UU. haber violado el memorando de entendimiento y respondió con ataques contra bases militares estadounidenses en Oriente Medio.


