El conflicto entre EE.UU. e Irán está dejando al descubierto una vulnerabilidad crítica en el complejo militar estadounidense: su fuerte dependencia de minerales estratégicos como el tungsteno, cuyo mercado está ampliamente dominado por China, informó este jueves la revista Foreign Policy.
Chris Berry, presidente de la consultora House Mountain Partners, define el tungsteno como un auténtico "metal de guerra" debido a su uso esencial en la fabricación de armamento avanzado, que abarca desde municiones perforantes hasta componentes de motores de cohetes.
No obstante, especialistas advierten que las operaciones militares de EE.UU. contra territorio iraní están acelerando el consumo de municiones basadas en tungsteno, un recurso que no puede ser reemplazado fácilmente ni repuesto en el corto plazo. Esta dinámica amenaza con agotar las ya limitadas reservas estadounidenses, en un contexto en el que el país no cuenta con producción comercial activa de este metal.
China y su control del mercado
De acuerdo con Foreign Policy, China lidera el mercado global del tungsteno, concentrando la producción, el consumo y las exportaciones, mientras que EE.UU. ha quedado rezagado, dependiendo en gran medida del reciclaje y de las importaciones.
En este contexto, Pini Althaus, de la firma minera Cove Capital, explica que, tras los aranceles impuestos por la Administración Trump a productos chinos de tungsteno, Pekín respondió con restricciones a la exportación de este y otros minerales estratégicos a finales del año pasado, lo que derivó en una "situación desesperada" para Washington.
Frente a este escenario, el Gobierno estadounidense ha impulsado medidas para fortalecer el suministro interno y diversificar sus fuentes, incluyendo el desarrollo de proyectos mineros nacionales y la búsqueda de alianzas internacionales. Sin embargo, Berry advierte que la construcción de nuevas cadenas de suministro puede tardar años e incluso décadas.
Un panorama complejo
En esa línea, Althaus cree que, una vez agotadas las reservas de tungsteno de EE.UU., su reposición podría demorarse considerablemente, puesto que no existen suficientes minas en operación a las que el país norteamericano tenga acceso inmediato, lo que complica aún más la situación.
Trump presiona para un acuerdo, mientras Teherán promete una "lección" a EE.UU., MINUTO A MINUTO


